MITOS DE LA ALIMENTACIÓN Y EL DEPORTE

Sobre las proteínas, ¿es necesario tomar suplementos?

Una práctica muy habitual en los deportes de fuerza es la ingesta de proteínas suplementadas. Pero ¿es realmente necesario? Y es que diferentes estudios llevados a cabo en deportistas indican que una dieta equilibrada y adaptada a las necesidades particulares del deportista son suficientes para cubrir la cantidad de proteínas necesarias. Además, el exceso de proteínas basadas en aminoácidos únicos parece tener un efecto negativo sobre la absorción de otros aminoácidos presentes en menor cantidad.

La dieta del deportista debe basarse mayoritariamente en carbohidratos

Alimentos como la pasta o el arroz están íntimamente ligados a la alimentación y el deporte. Su adecuado aporte garantiza la energía necesaria para la práctica deportiva y consumidos después del entrenamiento ayudan a la reposición de glucógeno y proteínas corporales. Pero no por ello la dieta debe basarse casi de manera exclusiva en estos alimentos. Incluir vegetales, verduras y frutas, cereales o frutos secos así como otros alimentos de origen animal ayudará a completar la dieta y que siga siendo saludable y menos monótona.

Bebidas deportivas, ¿son adecuadas para todos los deportes?

Pensadas para reponer las pérdidas ocasionadas por el deporte, estas bebidas aportan a nuestro organismo agua, azúcar y electrolitos como sodio, potasio y calcio. Nutrientes que durante un entrenamiento intenso puede ser necesario reponer. Si el ejercicio físico dura menos de una hora y las condiciones ambientales de calor y humedad son normales, su consumo parece no estar justificado según los expertos.

Grasas, ¿el enemigo del deporte?

Sobre las grasas siempre ha habido cierto rechazo en lo que a adoptar hábitos de alimentación saludable se refiere. Pero la realidad es que grasas hay muchas y no todas con los mismos efectos para el organismo. Así grasas provenientes del aguacate, los frutos secos o el aceite de oliva son algunas de las más beneficiosas con efectos muy positivos para la salud cardiovascular y su aporte adecuado en el deporte evita que se consuma energía de otros depósitos como los musculares. Así que su ingesta, está más que justificada. Eso sí, siempre que provenga de fuentes de alta calidad.